El titular del IPLyC recordó: “Lamentablemente, tuvimos inconvenientes con el Concejo Deliberante anterior porque originariamente el hotel iba a tener 14 pisos y una cúpula luminosa que iba a simbolizar a la ciudad y se iba a ver desde mucha distancia. Hubiese sido el ícono de la ciudad, pero con esos concejales no hubo acuerdo, y terminó con el edificio actual que no deja de ser imponente para Oberá”.
En declaraciones a La Radio de Oberá, Torres se mostró molesto con algunas decisiones del municipio: “Estuve leyendo algunos artículos sobre la Convención Constituyente en la que se prohíbe la instalación de todo lo que sea máquinas tragamonedas, entonces pareciera que aquel que quiera va a poder poner sin ningún tipo de limitaciones todo un casino con “paños”, es decir, ruleta, punto y banca, mesa de poker porque no da la condición de tragamonedas”.
“No podemos llegar a un acuerdo para poder instalarnos con la tarjeta social Suma, que puede ser de gran ayuda a empleados municipales que están apretados por las entidades financieras y no financieras, porque no podemos firmar convenios con la intendencia u otras entidades tranquilamente”, lamentó el funcionario.
“Siempre tratamos de hacer cosas para Oberá, no solamente desde esta institución de gobierno sino que desde otros municipios, pero no tenemos las respuestas que esperamos como empresa del Estado y prestadora de servicios. Lo que a nosotros nos interesa es que los ciudadanos de la segunda ciudad de la provincia, tengan el derecho a comprar los electrodomésticos del Familia Confort, o disfrutar de los muebles que tienen tanto éxito en otros municipios en los que estamos trabajando, como así también en provincias a las que les vendemos los muebles. O puedan adherirse a las tarjetas de crédito o la social, a nuestras líneas de préstamos o ahorros”, concluyó Torres.