Están impulsando un nuevo reglamento para la gestión de este tipo de actividad. Entre la serie de iniciativas propuestas por Rösler están, por ejemplo, que a más tardar a partir de 2018 los bares o restaurantes no podrán tener más de una slot por establecimiento (actualmente la ley permite hasta tres). En un proyecto anterior, el ministro liberal había propuesto limitar a dos los dispositivos por local.
Por su parte, el sector del juego ha criticado duramente la propuesta de Economía advirtiendo que las nuevas restricciones ponen en peligro no sólo la existencia de su industria sino que la de muchos establecimientos, como bares, restaurantes o casinos. Han agregado que con una normativa como esta, serán millones los jugadores que “serán lanzados a los brazos de miles de proveedores de ofertas de juegos no reguladas en Internet”.
Según las encuestas, el juego en tragamonedas ha aumentado especialmente en el segmento de jóvenes entre 18 y 20 años: entre los chicos se ha triplicado y entre las chicas se ha doblado. El ministro de Salud, Daniel Bahr (FDP), ya ha manifestado su respaldo al nuevo reglamento: “Ayuda de manera sensata a disminuir la ludopatía”.