Mario Girado, Jefe de Juego de la Zona I de Loterías y Casinos, confirmó que hubo una importante cantidad de gente que pasó por el Casino Central, pero que el nivel de apuestas cayó. Según Girado, las apuestas estuvieron "un 7 u 8%" por encima de la temporada anterior, pero advirtió que con la inflación que hubo en el año (se estima que supera el 20%) el balance no es positivo.
Por su parte, Jorge Baino, Secretario General de la Asociación de Empleados de Casinos Nacionales (AECN), remarcó que más allá de los "números finos" la realidad marca que "en el bolsillo de de los trabajadores" se vio reflejado un descenso en el nivel de apuestas.
"No podemos dar precisiones, pero se ve que la calidad del apostador bajó. Entró más gente, pero se apostó menos. La gente entra a pasear o a mirar", remarcó Baino. El dirigente gremial indicó que sólo durante la segunda quincena de enero creció el nivel de juego, pero el resto de la temporada "no cumplió con las expectativas".
"Se dijo que por las restricciones al dólar, por lo caro que estaban los países limítrofes y los controles de la AFIP la temporada en Mar del Plata iba a ser muy buena y no fue muy buena", resumió el Secretario General de los casineros.