Macao, que gana alrededor de seis veces los ingresos del Strip de Las Vegas, es un mercado crucial para los operadores de casinos estadounidenses, que luchan contra un anémico Las Vegas.
Sin embargo, en los últimos años, la política del Gobierno ha presentado desafíos para los operadores deseosos de expandirse. Sands, que abrió un nuevo establecimiento el año pasado, se ha visto especialmente afectado por las reglas. Ni los representantes de Sands ni los regulador es de juegos de Macao hicieron comentarios.
En 2010, el gobierno de Macao dijo que limitaría el número de mesas de juego en el territorio chino en 5.500 hasta 2013. Más tarde se aclaró que la cantidad de mesas en la zona sólo aumentaría un 3% por año. Incluyendo las mesas adicionales concedidas a Sands, Macao tendría ahora 5.685 mesas de juego, o 20 más de lo que debería tener, en base a datos del gobierno de Macao a partir del final de 2012.