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16 de Julio de 2019

Las tragamonedas registraron un 42% más de apuestas que en 2011

Fuerte incremento de las apuestas en los casinos panameños durante 2012

(Panamá).- Durante los primeros 10 meses del año pasado, en Panamá se apostaron U$S 2.157 millones, según estadísticas reveladas por la Contraloría General de la República. El ritmo de apuestas registrado durante ese período indica que en cada minuto se apuesta un promedio de U$S 4.993 dólares, lo que representa un incremento de 26% en comparación a 2011.

E

n este recuento se incluye el dinero gastado en lotería, además de las apuestas en el hipódromo, salas de bingo, mesas de juego, máquinas tragamonedas tipo A y salas de apuestas de eventos deportivos.

Sólo en billetes y chances de lotería en los primeros 10 meses de 2012 se apostaron U$S 458 millones, equivalentes a U$S 1.5 millón, 2,4% más que el mismo período de 2011. La cifra supone que en 15 días, la Lotería Nacional de Beneficencia recaudó el presupuesto entero de este año del Instituto Nacional de Cultura (Inac).

Las tragamonedas
El mayor crecimiento, sin embargo, en el renglón de apuestas se registró en los casinos. De hecho, las personas apostaron en máquinas tragamonedas tipo A, U$S 1.359 millones, un 42% más dinero que el mismo período del año anterior. La cifra es superior a la aportada al Estado (U$S 1.032 millones) por la Autoridad del Canal de Panamá en 2012.

En tanto, las apuestas hechas en mesas se juego en este período fueron de U$S 269.7 millones, un 13% más que en 2011. Por otro lado, el informe indica que en el hipódromo Presidente Remón se registraron U$S 38.2 millones en apuestas, un aumento del 1.1%.

Mientras, en las salas de apuestas de eventos deportivos, en 10 meses se contabilizaron U$S 28.5 millones en apuestas, un 2.3% más que el año anterior. Los bingos nacionales también presentaron un crecimiento discreto del 0,5%, al registrar apuestas por U$S 3.4 millones.

¿Quién juega?
El Presidente de la Asociación de Administradores de Juegos de Azar, Antonio Alfaro, señaló que es del ámbito nacional el 65% de los asistentes a los casinos ubicados en hoteles.

Pero aclaró que las cifras de visitantes son por observación y no por un estudio científico. Alfaro también señaló que en las salas de máquinas tragamonedas el porcentaje de asistentes es 100% nacional.

El gremio cuenta con una iniciativa para personas adictas al juego llamada Juego Responsable, que en los últimos seis años ha inscripto a 200 personas, que voluntariamente firmaron una petición para que se les niegue la entrada a los casinos.

Adictos al juego
Es precisamente el incremento de personas adictas al juego la principal inquietud de Juana Herrera, coordinadora del Centro de Estudios y Tratamientos en Adicciones (Ceta), del Instituto de Salud Mental de Panamá.

De acuerdo con un informe técnico de la Junta de Control de Juegos, en los últimos nueve años las apuestas crecieron 412%, tomando en cuenta que en el año 2003 se registraron por este concepto U$S 421 millones. Herrera ha sido testigo de las angustias de los ludópatas panameños.

Cada año, una docena de ellos se interna un mes en dicho centro, ubicado en Río Abajo, para recibir terapia y así alejarse del juego.

“Yo no estoy en desacuerdo con el juego. Lo que me inquieta es cuando se convierte en una adicción. Cuando la persona pierde la razón y pasa horas y horas en una mesa con la ilusión de tratar de recuperar el dinero perdido”, explica.

En muchos de estos casos, agrega la doctora, los ludópatas apuestan el dinero que tenían destinado para alimentarse, pagar vivienda o la escuela de los hijos. A la especialista le preocupan especialmente los adultos mayores, quienes no tienen muchas alternativas de esparcimiento.

Mesura
Para el economista Ricardo González, Director de la firma Panamá Economy Insight, las cifras de apuestas “sólo permiten deducir que la actividad está creciendo”.

“Todo depende de quiénes son los que mayormente apuestan. Si son los ricos y los turistas, entonces hay una redistribución en favor de los que menos tienen a través de las recaudaciones que hace el Gobierno en esos casinos. Sin embargo, si son los que menos tienen los que más apuestan, entonces la redistribución es a favor de los accionistas de los casinos”, agrega.

Para González es “inútil” cuantificar el costo social según la cantidad de apuestas registradas, toda vez que “la gente mete las mismas monedas muchas veces y eso se computa como apuestas”.

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