El 13 de diciembre, Casinos estuvo a punto de darle a Ick la concesión de un hotel-casino en Atlántida en el que se invertirían U$S 15 millones. El grupo no firmó el contrato porque no pudo demostrar el origen de los fondos.
El mismo inversor es dueño de un edificio al que Casinos resolvió mudarse a comienzos de este año por un pago anual de U$S 500 mil. Ambos negocios fueron cuestionados por informantes internos de Casinos y por los diputados Jorge Gandinia (Partido Nacional) y Germán Cardoso (Partido Colorado).