“Donde se desarrollan apuestas está el azar, en cada carrera está el azar de por medio”, señaló. Explicó que trazaron determinadas directrices que establezcan ciertos parámetros para que todo aquel que desee emprender un evento hípico lo haga “de acuerdo a las pautas que se establecen desde el instituto”.
Pérez dejó en claro que las pautas no son antojadizas: “Básicamente, lo que buscamos primero es que la actividad sea sustentable en el tiempo”. “En ningún momento, a través del instituto, se planteó terminar con esta actividad”, despejó dudas. Afirmó que la regulación apunta a ordenar y transparentar las cosas.
Sostuvo que se trata de un espectáculo público, de larga tradición, que se realiza en un espacio físico determinado que debe tener determinadas condiciones de seguridad, ya que siempre que se hace un evento de este tipo se convoca a mucha gente.
Asimismo, el funcionario celebró que el sector se haya organizado y conformado la Asociación Formoseña de Organizadores de Carreras Cuadreras, que permite recepcionar las inquietudes y los planteos así como comunicar los avances del sector.