El proyecto de ley C-290 fue introducido en febrero por Joe Comartin, un miembro del Nuevo Partido Demócrata.
De acuerdo al informe de la Canadian Broadcasting Corporation (CBC), la medida permitiría a las provincias decidir si permitir o no las apuestas deportivas en eventos individuales en donde ahora sólo se puede ofrecer apuestas multijuegos como ProLine en Ontario.
Sin embargo, se espera que el proyecto C-290 se encuentre con oposición en el senado, en donde debe ser aprobado para poder convertirse en ley. La CBC informó que una mayoría del partido Conservador y Liberal votarán en contra de la medida, lo que marcaría la primera vez que la Cámara alta rechazaría la legislación que el Parlamento ya ha aprobado unánimemente.
El Senado estará en vacaciones la semana que viene y el proyecto de Comartin no está programado para ser revisado hasta el 22 de noviembre a pesar de que algunos miembros han declarado que no será hasta principios de diciembre. “Hay un número significativo de nosotros que se opone a la ley”, dijo Linda Frum, una senadora conservadora de Ontario”.
Además, una gran cantidad de profesionales de la Liga Nacional de Hockey (NHL) se oponen a la legislación de Comartin, debido a que las apuestas abrirían la caja de Pandora de los arreglos de partidos y los problemas sociales asociados al juego. “Creemos firmemente que legalizar las apuestas deportivas amenazaría la integridad del juego”, expresaron en un comunicado desde la NHL.