En la sesión de ayer, el edil Darío Martínez insistió con la norma que fue justificada como una medida más contra la ludopatía. La ordenanza llegaba con el veto del jefe comunal y con nuevos debates en las comisiones del CD, pero sólo fue acompañada con el voto de los concejales del PJ, ARI, Libres del Sur y Francisco Baggio (UNE). De esta manera queda descartada como regulación municipal.