De la misma manera, advirtió que “serán sancionadas de acuerdo a las infracciones establecidas en la Ley de Juegos de Lotería y de Azar, así como del Decreto Supremo Nº 0781 en lo que corresponda, decomisando los medios de juego y aplicando la multa por cada máquina o medio de juego, sin perjuicio de constituirse en parte querellante en los procesos penales que inicie el Ministerio Público por enriquecimiento ilícito con afectación al Estado y defraudación fiscal”.
“Las máquinas o medios de juego, que operen en la jurisdicción de Bolivia, deberán estar certificadas por las o la empresa certificadora acreditada por la Autoridad de Juegos conforme a estándares internacionales y nacionales del hardware y software, aparte de contar con licencia de operaciones”, afirma la AJ en una declaración oficial.
Para el Director de la AJ, Mario Cazón, “lamentablemente en Bolivia, la mayoría de las máquinas de juego que operan en salas de juego ilegales y clandestinas, además de las máquinas tragamonedas instaladas en cabinas telefónicas, tiendas de barrio, mercados y otros, no garantizan el juego limpio”.
Las denuncias deben realizarse a través de la web de la AJ.