La idea que tienen en el municipio es fijar la alícuota en el 6% para engrosar sus ingresos así este dinero regresaría al circuito económico de la ciudad. Precisamente a ese aspecto apuntan los fundamentos del proyecto que se está diseñando.
En la comuna creen que el juego -que no es una actividad productiva- no genera valor agregado y que el dinero que los villaguayenses destinan a esa actividad no es reinvertido en la ciudad y en consecuencia implica una “detracción” para el circuito económico local. En otras palabras, es plata que se va y no vuelve.