La convocatoria obedeció a una presentación realizada en Derechos y Garantías por un sector de los trabajadores de ATE (fuertemente enfrentado al otro gremio dentro de la institución, la Unión Personal de Juegos del Casino), que había cuestionado la renegociación del contrato con la empresa operadora de las máquinas tragamonedas.
El Gerente de Tragamonedas explicó que, mientras se había acordado que para remozar el casino era necesario invertir $ 3.000.000 (U$S 648.928) y agregar 200 máquinas nuevas sólo para que se pudiera competir al mismo nivel que los nuevos centros de entretenimientos, la remodelación del edificio finalmente implicó una inversión de $ 12.000.000 (U$S 2.595.714) y se colocaron 237 tragamonedas, además de la reconversión de 35 más al nuevo sistema. En total, el casino posee ahora 569 máquinas.
Agregó que, sin esta inversión, el casino estatal hubiera quedado verdaderamente retrasado en comparación con las flamantes salas instaladas en el Gran Mendoza. En total, a la fecha hay cinco casinos en esta zona, y el oficial está en segundo lugar en cuanto a ingresos y en tercer lugar con relación a beneficios.
El Gerente dijo también que el Casino de Mendoza es el que menos paga en materia de retenciones. Los del Valle de Uco pagan un canon del 50%; los del Sur, del 53% y los del Este, del 49%.
Por su parte, Martini aseguró: “Las cifras hoy nos demuestran que el WIN, que es la ganancia que obtiene el Estado, cada vez va en aumento. Esto hace que, en un momento antes de la renegociación, el Instituto de Juegos y Casinos participara de una torta del total de juegos de la provincia del 16%. Hoy estamos superando el 20% de ese total, lo que hace que en agosto tengamos una proyección de más de $ 8.000.000 (U$S 1.729.430) de ganancias”.
Argumentos
Acerca del planteo gremial de que el convenio que se renegoció en 2011 fue en perjuicio de la Provincia, las autoridades del Casino dijeron que no hay un sustento real para incrementar las retenciones que el operador se queda de lo que las tragamonedas producen.
Según sus datos, antes de la renegociación, aquéllas eran del 27%, mientras que la Provincia se quedaba con el 73%. Ahora, esta proporción es del 40,9% para los operadores y del 59,1% para la Provincia. De este último porcentaje, el Instituto aporta el 35% a Rentas Generales, mientras que lo demás se destina al sostenimiento de planes de salud. Otra parte es para el pago de sueldos y el financiamiento del propio Instituto.
Tanto Rodríguez como Martini explicaron que la retención del 40,9% corresponde a una segunda etapa del convenio y que en una tercera etapa será del 47%. Mientras los diputados de la bancada radical cuestionaban que este acuerdo perjudica al Estado y a los trabajadores, los funcionarios aseguraban que eso no es así.
Al respecto, sostuvieron que el incremento de las ganancias para los operadores trajo aparejadas la remodelación de la sala de juegos, la incorporación de nuevas máquinas y la renovación de las tragamonedas que ya estaban.