Adrian Bayford, de 41 años y copropietario de un local de discos, y su esposa Gillian, un año menor y enfermera en un hospital de Cambridge, recibieron la noticia el pasado viernes por la noche en su domicilio de Haverhill (condado de Suffolk, en el este de Inglaterra) mientras ella intentaba que sus hijos volvieran a dormirse.
“Estaba viendo las noticias en la televisión cuando anunciaron que una persona había ganado el Euromillón, pero Gillian confesó que no había tenido tiempo de comprar un boleto”, contó Adrian, quien, en cambio, sí había adquirido uno.
La pareja, que se convirtió en los séptimos ganadores del Euromillón en el Reino Unido en lo que va de año, pasó el resto de la madrugada llamando a sus familiares y buscando por Internet maneras en las que invertir la fortuna.
El premio más alto, de 204.000.000 de euros, lo había ganado en julio del año pasado otra pareja, los escoceses Colin y Chris Weir.