La RGA le encargó a KPMG que pruebe el impacto de un impuesto a las ganancias brutas para el gobierno italiano. El informe encontró que el actual impuesto sobre el volumen de facturación dio lugar a un valor sustancialmente peor para los consumidores y que esto explica en gran parte por qué un número cada vez mayor de apostadores italianos eligen jugar con operadores del exterior.
De acuerdo con el informe de KPMG: "Esperamos que el aumento en el precio que acompaña al impuesto sobre el volumen de facturación tenga dos efectos sobre las apuesta deportivas remotas en Italia: reducir la demanda de juegos de azar en general e incentivar a los ciudadanos italianos que apuestan en los juegos de azar en línea a cambiar su actividad a proveedores nacionales para reducir los impuestos, evitando proveedores extranjeros".
En la actualidad el ente regulador del juego italiano, la AAMS, estima que el tamaño del mercado extranjero de apuestas deportivas que evita los impuestos era de mil millones de euros en 2011.
KPMG calculó que un impuesto sobre las ganancias brutas de las apuestas deportivas de entre el 15 y 16½ %, aumentaría los ingresos fiscales en las mismas tasas que el actual impuesto de facturación.
Si los clientes tienen mejores posibilidades de ganar como consecuencia de un cambio en los impuestos sobre los beneficios brutos, los operadores pueden esperar recuperar las ventas.
El informe señala que "un paso hacia un impuesto sobre el beneficio bruto de las apuestas deportivas también estaría en consonancia con la tendencia actual en Europa".
Clive Hawkswood, CEO de la RGA, dijo: “La RGA cree que esto crearía una carga financiera enorme y poco competitiva para los consumidores y concesionarios. Por el contrario, una tasa aceptable de un impuesto a las ganancias brutas haría que haya más italianos apostando con los operadores que tengan licencia en el país. Como el informe de KPMG demuestra claramente, esto se puede lograr de una manera que proteja los ingresos fiscales existentes y permita a Italia beneficiarse del crecimiento futuro del mercado. En este contexto vamos a pedir al Gobierno italiano que cambie su base tributaria actual a las ganancias brutas".