"Hemos hecho del doping una prioridad, ahora hay un nuevo peligro en el que casi todos los países se ven afectados y que es la corrupción, el arreglo de partidos y el juego ilegal", dijo Rogge el año pasado.
Para cambatir el problema, el IOC ha establecido un unidad de monitoreo, con salida desde la Policía Metropolitana y la Comisión de Juegos del Reino Unido. El grupo ha estado en contacto regular desde el 16 de julio y comenzó con reuniones semanales la semana pasada.
La comisión del Juego recibirá detalles de cualquier patrón de apuestas sospechosa de los corredores de apuestas ilegitimas, mientras que las tendencias europeas y de todo el mundo serán monitoreadas por ISM, una compañía contratada por el IOC.
La Policía Metropolitana traerá información en cuanto la tenga y el IOC esperará reunir dicha información junto a la de las federaciones internacionales y las nacionales competentes. A pesar del temor de Rogge la evidencia de cualquier intento de corrupción es escasa.
Un portavoz del IOC dijo que no era un problema mantenerlos “despiertos en la noche”, mientras que Nick Tofiluk, Jefe de regulación de la Comisión del Juego, dijo que la probabilidad de corrupción es mínima. “Nuestro punto de vista es que el riesgo de que algo pase es muy bajo”, dijo. “No hay una inteligencia específica y no va a pasar anda. Sin embargo, el impacto de que algo pase sería tremendamente algo para la reputación de las Olimpíadas para el reino unido y el deporte en general”.
“Pero sólo porque existe un riesgo no significa que algo es cierto”. La principal preocupación de Rogge, parece ser la corrupción promovida por las operaciones de apuestas ilegales en el subcontinente y Asia, aunque hay pocas pruebas de interés en los deportes olímpicos. Pero el ambiente de apuestas legales en el Reino Unido también es un nuevo terreno para el IOC.
El mercado legal será más grande que nunca, con corredores de apuestas que ofrecerán por primera vez en cada evento en los Juegos.
Lo que no queda claro es que es lo que hará el IOC con la información que recibe. Se se sospecha de actividad criminal, la policía va a intervenir, pero si la integridad deportiva está en juego será para el IOC el que debe decidir si debe dejar que los acontecimientos deben seguir o no.