El poker y la crisis han conseguido mantenerse en un equilibrio más que aceptable gracias a las opciones a través de la red y a las mesas de apuestas bajas. Tanto la Serie Mundial de Poker como otros eventos relacionados han terminado por experimentar un crecimiento a pesar de la situación económica global, gracias, en gran medida, a la democratización del juego a través de la red, que ha conseguido que aficionados y otros interesados en el juego se atrevan a lanzarse a participar en torneos y competiciones.
Durante algún tiempo las casas de apuestas y los casinos no se encontraban un 100% seguros de la repercusión que traería el poker online al sector. Las dudas se disiparon y quedaron en el olvido gracias a los beneficios que producen las diferentes modalidades de poker online.
La relación entre ambos tipos de juego, offline y online, ha ayudado a los casinos a aumentar sus ingresos en un alto porcentaje. En algunos casos, el poker online generó un ingreso similar al más tradicional.
Si bien es cierto que las apuestas por Internet acostumbran a ser más bajas, el volumen de dinero se ve compensado por los participantes que descargan aplicaciones y programas de las propias casas de apuestas.
Actualmente, el juego online supone ingresos de casi U$S 4.000 millones para la industria, sólo en Estados Unidos y Canadá. En el continente europeo por su parte, el país que se sitúa como rey indiscutible en cuanto a ingresos de poker online es Italia, que desde 2010 ha dejado a Reino Unido en un segundo plano.
PokerStars.it ya ha superado ampliamente el tráfico de Winamax.fr, la sala más popular en Francia. Además, se posiciona muy cerca de las salas de apuestas a nivel mundial que mayores beneficios representan para el sector: PokerStars.com, 888 Poker y Party Poker.