Añadió que cree que es posible que Macao mantenga los actuales niveles de ingresos brutos del juego y garantizar un desarrollo sustentable para la industria del casino en el futuro, incluso con más competencia regional.
A principios de este mes, los residentes de la isla de Matsu votaron a favor de abrir el primer casino legal de Taiwán. Japón también está considerando la legalización de los casinos, mientras que Filipinas, Corea del Sur y Rusia están expandiendo sus respectivas industrias.
Tam señaló que el gobierno de Macao ya ha tomado algunas medidas para calmar el rápido crecimiento del sector, poniendo un límite al número de mesas de juegos en vivo. Y agregó que Macao no tiene como objetivo competir con otras jurisdicciones para ser el centro del juego, al contrario, la ciudad quiere ser más competitiva al transformarse en un centro de entretenimiento y placer de clase mundial, donde los casinos son sólo un componente de la oferta.