“La gente que vendrá a dejar su dinero en el casino tiene una capacidad económica muy alta y no querrá prostitución en las calles o drogas o delincuencia. Habrá mucha seguridad en los dos o tres kilómetros que tenga la avenida del recinto”, explicó de Alfonso, quien considera Eurovegas como “una inversión eterna” ya que “todo el mundo quiere ir algún día a Nevada”.
Entre los beneficios del proyecto, el Director de Antifraude comentó, a título personal, que será una “gran inversión” por los “impuestos derivados del juego”. Además, asegura que creará puestos de trabajo “estables y fijos”, tanto directos como indirectos.
Al ser consultado sobre una de las principales críticas, la relación entre el juego y el blanqueo de capitales, de Alfonso recordó que el dinero “no tiene color” y que la persona que cometiese este delito “tendría el problema en su país no en el nuestro ya que no preguntamos de dónde sale el dinero”. Aunque aclaró que se ayudaría al país de origen a perseguir un delito y admitió que los casinos son “un foco de atracción” del blanqueo de capitales aunque “no todo el mundo que juega lo hace”.
El Director de la Oficina Antifraude, quien remarcó que estas reflexiones fueron a título personal, se mostró convencido de que Eurovegas no será un polo de atracción para prostitutas y delincuentes.
Considera que el complejo no potenciará la creación de un foco de corrupción local, ya que pese a que ahora se puede generar una venta de terrenos y originarse una cierta “especulación”, será “sólo al principio”, ya que cuando Eurovegas esté construida ya no habrá problemas. Por eso, considera que será un proceso “transparente” y recordó que Antifraude no ha elaborado ningún estudio sobre esta instalación ya que no afecta a instituciones públicas.