Cuando le preguntaron acerca de la posibilidad de que los jugadores no se viesen obligados a tributar, sino que fuesen las salas quienes tributasen en su lugar, Alejo respondió que la aplicación de esa fórmula no se podría llevar a cabo de una manera rápida y sencilla y que además, acarrearía ciertas complicaciones.
Sin embargo, afirmó que sería interesante crear la figura del jugador profesional para que se normalice la actividad. De este modo, la profesión de jugador de poker sería equiparable a otro tipo de profesiones y se pagaría una cuota de autónomos, se desgravarían los gastos derivados de la actividad profesional y se pagaría seguridad social y los impuestos.
Cuando surgió el tema de los jugadores regulares que no querían realizar depósitos ni comenzar a jugar en las salas .es, Alejo se mostró muy interesado y manifestó que trataría de solucionar todos esos problemas en un plazo de tres meses.
Para finalizar, Alejo se mostró confiado en que a medio plazo acaben uniéndose los mercados regulados de España, Francia e Italia en un mercado común.