Como anfitriones, llegaron desde Buenos Aires en representación de ALEA su Presidente Roberto López y el Vicepresidente Néstor Cotignola, quien habló sobre la importancia que tiene el juego para el país.
Cotignola ejemplificó que la enorme envergadura de este negocio permitió la creación de al menos 300.000 de trabajos directos y casi la misma cifra en actividades afines y complementarias como el turismo, entre otras. Esto ha sido fruto del considerable aumento en la cantidad de gente que se ha volcado hacia las múltiples salas de juego que han sido abiertas en la última década.
Sin embargo, junto con el aumento de jugadores, también se ha manifestado un incremento de personas que exhiben problemas de adicción a estas actividades. Algo, que más allá de los esfuerzos y centros de prevención creados desde la misma ALEA, lejos está de ser controlado ni menos erradicado.
No obstante, si bien Cotignola reconoce que tiene que ser controlado, enfatiza la visión que tiene el organismo en la que "el juego es visto como un entretenimiento, pero no como una adicción".