El Ministerio de Economía pretende aprobar el programa antes del verano. Afectará a empresas como Renfe, Aena, Puertos del Estado, Paradores de Turismo y LAE. Se incluirán también privatizaciones de sociedades y servicios prestados por las comunidades autónomas, como el canal de Isabel II de Madrid.
Esta tanda de privatizaciones afectará a todos los ministerios y supondrá la entrada de la iniciativa privada en numerosas sociedades. Puede conllevar fuertes ajustes de empleo. Se estima que con este plan el peso del sector público pasará de representar el 45% al 35% del PIB.
Ésta puede ser la mayor tanda de privatizaciones desde las que puso en marcha el Gobierno del también popular José María Aznar durante sus primeros años de gestión. En esos ejercicios dejaron de ser propiedad del Estado Telefónica, Endesa, Aceralia (ahora Arcelor-Mittal), Argentaria, Tabacalera, Repsol y Gas Natural. Durante los años de gobierno de Aznar el Estado vendió al sector privado más de 60 empresas.
El Ejecutivo también prevé diversas desinversiones en empresas participadas por la Sociedad Estatal de Participaciones Industriales (SEPI), como IAG (la compañía resultante de la fusión de Iberia y British Airways), Ebro Foods y Red Eléctrica de España (REE).
En el caso de Loterías, el Gobierno socialista llegó a autorizar la salida a Bolsa de un 30% de la sociedad, lo que habría convertido la operación, que contaba con la oposición frontal del PP, en la mayor privatización de la historia de España. La salida estaba prevista para el 19 de octubre del año pasado, pero en septiembre el Ejecutivo decidió paralizar la operación porque no se daban las condiciones adecuadas de mercado para garantizar unos ingresos que reflejaran su valor.
Ahora, el Gobierno de Mariano Rajoy ha decidido retomar esta operación, a pesar de que se opuso firmemente a la privatización del 30% de Loterías argumentando que suponía una malversación de fondos públicos porque provocaría que el Estado dejara de recaudar una cantidad anual fija.