Durante el encuentro, encabezado por el Vicepresidente Ejecutivo de la Caja de Asistencia Social - Lotería de Santa Fe, Álvaro Gaviola, se hizo una evaluación de la ejecución del programa de acción definido para este año en la Argentina.
En relación a la participación de la provincia en esta Unidad coordinadora, Gaviola explicó: “La unidad surge como un espacio de debate y discusión para compartir experiencias en temáticas que no sólo tienen que ver con la ludopatía, sino también con la responsabilidad social empresaria y la gestión ambiental. En este marco -prosiguió el funcionario- avanzamos en la elaboración de un documento macro dentro de ALEA para que, a partir de allí, se dé un marco normativo que regule todas las jurisdicciones del país, ya que en la actualidad las provincias presentan distintos grados de avances en la temática”.
A modo de ejemplo, Gaviola sostuvo: “La provincia de Santa Fe tiene desarrollado un programa de autoexclusión del apostador, que da la posibilidad de un posterior seguimiento con profesionales de la Salud para ir tomando aquellos casos complejos”.
Por otra parte, destacó: “En la actualidad, la Lotería de Santa Fe brinda la posibilidad, por medio de su página oficial, de acceder a un cuestionario básico para detectar aquellos eventuales casos de jugadores con algún problema. Una vez detectados, pueden acceder a una orientación de nuestros funcionarios o profesionales de la salud, ya que entendemos que el juego debe ser una actividad de diversión en la medida que tenga sus límites, pero cuando estos límites son excedidos, puede ser nocivo para la salud”.
La Unidad quedó formalmente constituida en el mes de septiembre de 2011, momento en el que se designó a la provincia de Santa Fe para ejercer la presidencia dicha unidad.
La comisión ha sido concebida como un espacio de intercambio y asistencia técnica para recibir las experiencias y conocimientos desarrollados, tanto en el ámbito nacional como el internacional, facilitando ahorrar tiempo y recursos en la implementación de políticas públicas de prevención del juego compulsivo, limitando el impacto social negativo que la problemática produce, y evitando la generación de una imagen distorsiva de las actividades lúdicas en la opinión pública.
Una de las metas fundamentales que persigue este equipo es la de capacitar y optimizar los recursos estatales promoviendo las buenas prácticas en materia de juego responsable.