Aparentemente, la reunión que mantuvieron la semana pasada dio sus frutos. Lo lógico sería pensar que éste es un primer paso y que a partir de aquí se seguirá avanzando de cara a la solicitud de licencias por parte de PokerStars y Full Tilt para poder operar en Estados Unidos.
Cabe recordar que la compra de Full Tilt por parte de PokerStars está tasada en unos U$S 750.000.000. Nadie gasta semejante cantidad de dinero sin la intención de obtener beneficios.
Mientras se esperan más noticias sobre Full Tilt y PokerStars, se rumorea sobre posibles movimientos de mercado y la recuperación de acuerdos anteriores al viernes negro: PokerStars tenía un acuerdo con Wynn para ofrecer su producto en el estado de Nevada y Full Tilt estaba asociada con Station Casinos. De seguir en pie estas propuestas, PokerStars tendría dos nuevos socios y formaría un imperio contra el que no sería nada fácil competir.