“Tendríamos que hacer, en todo caso, una modificación de los planes parciales”, explicó el Director ante una pregunta de la diputada Carmen Villares sobre el impacto ambiental que tendría la instalación del complejo en la región.
A juicio del director, sería una "suerte" que el "magnate" se fijara en la Comunidad de Madrid, ya que el proyecto generaría "alrededor de 100.000 puestos de trabajo". "No será una ciudad de casinos, sino una ciudad del ocio", aseguró para aclarar que, de momento, en la Consejería que dirige Ana Isabel Mariño "no existe ningún proyecto" al respecto.
No obstante, precisó que en el caso de que llegue se cumplirá con la legalidad vigente" y se extremarán todas las medidas ambientales. "Como madrileño, y en mi función de Director General de Urbanismo y Estrategia Territorial, creo que es magnífico que una inversión de 26.000 millones de euros pueda recaer aquí", aseveró.
Por su parte, la parlamentaria Carmen Villares considera que la implantación de Las Vegas en la región "conlleva el despropósito y la deshonra del desprecio" a las leyes, y que podría "fomentar la ludopatía, incluso en menores, el tráfico de la prostitución y de la droga".