Sin embargo, a pesar de la acción del Departamento de Justicia (DOJ) contra otras empresas ilegales de apuestas en Internet en el año, cientos de sitios de Internet ilegales, están en funcionamiento en el extranjero.
Mientras esos sitios sigan operando fuera del alcance de la ley de Estados Unidos y con muy poca o nula, regulación, los millones de americanos que continúan utilizándolos corren el riesgo de ser defraudados. Después de un año sin ninguna acción del Congreso, el hecho continua: hasta que Estados Unidos no cambien sus leyes para asegurar que sólo un sitio con licencia, regulado y gravado pueda operar en los Estados Unidos, las actividades ilegales continuaran sin estar supervisadas.
Para corregir esta situación, el congreso necesita adoptar cambios que modernicen y refuercen la Ley 1961 con las enmiendas de adaptación a la Ley Unlawful Internet Gambling Enforcement Act (UIGEA), que de forma inequívoca eliminaría los juegos de azar en Internet ilegales.
También es esencial que la ley actual se modifique para establecer las pautas federales para que haya una reglamentación coherente para los juegos de azar en línea en todos los estados que elijan autorizarla. Tales directrices federales mantendrían a los menores lejos de los juegos de azar en línea, prevendrían el fraude y el blanqueo de dinero, manejarían los problemas con el juego y asegurarían que los jugadores no estén siendo engañados. Sin una superposición federal, habrá un mosaico de normas y reglamentos confusos para los clientes y difícil de hacer cumplir la ley.