“Tenemos un proyecto de mejorar y aumentar los recursos contribuyendo a generar fondos”, explicó Pérez. Asimismo, destacó que el avance de la tecnología y la rentabilidad, para el Instituto y los comercializadores, será vital para la decisión.
El desarrollo de los juegos de azar en la provincia de Formosa es una de las políticas que lleva adelante el Instituto, que logró la generación de fondos e incentivación del juego responsable combatiendo la ludopatía. “Es necesario que entendamos al juego como una distracción y no como una adicción”, expresó.
Al ser consultado sobre cuál es el juego que aporta mayores ingresos al organismo, el funcionario aseguró que la Quiniela Formoseña y la Poceada representan “la bandera” en cuanto a la captación de recursos. “Formosa es una de las pocas provincias que tiene juegos propios”, dijo Pérez.
“El ganador puede hacer efectivo su premio rápidamente, sin retenciones y con la garantía de que el destino de su dinero está garantizado”, declaró. Por otra parte, hizo mención a los juegos denominados extraprovinciales, como ser el Quini 6 y el Loto, los cuales aseguró que son los más solicitados por los apostadores formoseños.
Según explicó, la diferencia entre lo que se recauda y lo que se paga en concepto de premios y gastos operacionales es positiva. De acuerdo a la media establecida a nivel nacional, “entre un 60 o 62% de lo recaudado es lo que se debería pagar en premios para que el sistema sea eficiente y poder seguir funcionado como organismo y continuar destinando recursos para las políticas sociales”.