Otro punto permite a los salones de juego ofrecer un servicio de bar a sus clientes, pero este espacio no podrá ocupar más de un 10% de la superficie útil del salón. El horario será, según el nuevo decreto, de nueve de la mañana a cuatro de la madrugada, mientras que hasta ahora acababan a las dos.
El portavoz de la Generalitat, Francesc Homs, defendió estos cambios normativos “en beneficio de un sector” que también sufre la crisis, sobre todo ante los cambios de hábitos que implica la proliferación de apuestas por Internet.
“Es un sector que ocupa a mucha gente. No podemos permitirnos el lujo de desaprovechar nada”, dijo Homs, que quiso desvincular estos cambios del macrocomplejo de salas de fiesta, casinos y centros de convenciones que podría alzarse en el Baix Llobregat, si Adelson finalmente no opta por Madrid.