Madrid fue seleccionada por Sheldon Adelson y su empresa Las Vegas Sands como sede de un enorme complejo llamado Eurovegas. Los manifestantes sostuvieron que el plan le costará a España más subvenciones y problemas sociales que los posibles beneficios que pudiera generar.
El manifestante Rafael Córdoba, arquitecto, manifestó que la creación de empleo “tipo Las Vegas” propuesto por Adelson incluye muchos problemas costosos de reparar, como la promoción del juego, adicción al alcohol y el tabaco, además de atraer la prostitución.
Los contrarios al proyecto sostuvieron que el complejo requerirá financiación del estado para convertirse en realidad.