La decisión de Bodog tiene relación con la inminente puesta en vigor de la ley de regulación del juego en España. La red no ha solicitado licencia para poder operar con dinero real y, para evitar problemas, ha decidido dejar de ofrecer sus servicios.
Bodog sigue los pasos de otras salas de la red Microgaming que dejaron de ofrecer sus servicios a los españoles el pasado mes de febrero.