“La tragedia del Casino Royale fue un acto terrorista para el que ningún negocio está preparado, como en su momento no lo estaban las Torres Gemelas en Nueva York, pero hay edificios más altos en Dubai y son seguros... si se quema una farmacia o una librería, no por eso vamos a prohibir que se establezcan más”, advirtió.
Por ello, la industria del juego eleva la apuesta en los próximos 3 años, pues pretenden duplicar el número de salas de juego con al menos unos 255 establecimientos más a nivel nacional. El crecimiento, aseguró, será aún mayor al culminar el proyecto de una nueva Ley de Juegos y Sorteos que permitiría detonar nuevos permisos. Sin embargo, consideró que el sector ha sido satanizado en forma injusta.
“Se trata de un entretenimiento sano y de una de las industrias más fiscalizadas en México, por lo que es imposible que esté relacionada con el lavado de dinero, además de que en ninguna de las salas legales existe narcotráfico o prostitución”, aseguró Ochoa Sánchez.
“Los 27 permisos que hay en México permiten hasta 561 salas de juego de las que ya operan 306, por lo que están pendientes de dar aviso de apertura otras 255 que esperamos agotar en 2015”, agregó.
La apuesta apunta también al otorgamiento de nuevos permisos con lo que podrían llegar a abrirse en el futuro hasta mil salas de juego. Señaló que en México hay 90.000 máquinas de juego en los casinos legales, pero en 2012 llegarán a 120.000. “Este año pasaremos de 40.000 empleos directos a 45.000, y de 120.000 a 150.000 empleos indirectos en toda la industria”.