“Son máquinas que están diseñadas para hacer que el jugador siempre vaya perdiendo y por tanto no cumplen ningún requisito estándar internacional ni nacional respecto a en qué momento pueden dar el premio”, manifestó.
Sostuvo que son también una distracción peligrosa para niños y jóvenes y se tiene previsto evitar la continuidad de su empleo, tanto en capitales como en provincias, y sancionar con 8.550 bolivianos de multa (U$S 1.237,34) por máquina a sus propietarios.
La autoridad estatal comenzó la distribución pública de trípticos sobre la normativa de juegos de azar y las promociones empresariales y de fines benéficos para que la población no sea sorprendida con estafas.
En ese sentido, recordó que está también en preparación la intervención en salones de juegos no autorizados para su funcionamiento en el territorio nacional. Estableció que se conoce de la existencia de unos 15 negocios de esa naturaleza, de los cuales sólo dos tienen licencias de operaciones, dos fueron rechazadas y el 85% son ilegales.
“La Autoridad de Juego ya tiene un plan definido y próximamente, en los siguientes días, estaremos haciendo el retiro de las máquinas de juego para hacer cumplir la Ley Nro 60”, aseveró.
En el caso de empresas de juegos de azar, Cazón manifestó que se harán operativos en esas compañías y se aplicarán sanciones establecidas si se descubre irregularidades en promociones sobre regalos, premios o acumulación de puntos, entre otros.
El representante gubernamental recordó que sólo el pasado año se efectuaron 13 operativos en salones de juego y se decomisaron 1.353 máquinas. El 80% de las empresas del sector está ubicado en Santa Cruz y el resto está distribuido en La Paz, Cochabamba, Oruro, Chuquisaca, Beni y Pando.