Según explican desde el Palacio de Gobierno, el "despegue" de los vuelos se demoró por la persistente nube de cenizas que despidió el volcán Puyehue en junio de 2011: ante los inconvenientes generados, Aerolíneas tuvo que reorganizar su esquema permanentemente, generando problemas operativos que demoraron la puesta en marcha de nuevos proyectos.
"La experiencia de los vuelos chárter entre San Pablo y Las Leñas nos generaron muy buenas expectativas para atraer a turistas brasileños", sostuvo el ministro de Turismo Javier Espina, y admitió: "Somos una oferta muy interesante en materia de casinos y tenemos que aprovechar que en Brasil están prohibidos".
Efectivamente, las salas de juego en el país de Dilma Rousseff se encuentran vedadas a pesar de los constantes proyectos de ley que apuntan a la flexibilización de la norma. En el marco actual, únicamente hay casinos clandestinos y, al igual que en Capital Federal, se montaron salas de juego en lujosas embarcaciones.
Espina remarcó que la diagramación y la puesta en funcionamiento de los vuelos corren por cuenta de la administración de Aerolíneas, y confió que la principal alternativa que se maneja incluye una escala intermedia. En principio, el trayecto sería Mendoza, Córdoba, San Pablo y Río de Janeiro, y viceversa.
Sobre la fecha en que se pondría en funcionamiento esta línea, el ministro de Turismo mendocino indicó que "no hay muchas precisiones al respecto", pero pronosticó que "con viento de cola, podrían comenzar a despegar a mediados de año, en junio", aunque esto quedó supeditado a la persistencia, o no, de las cenizas.
Entre otras de las cosas que también deben definir en Aerolíneas Argentinas, aún resta determinar qué aviones se utilizarán para completar el trayecto que unirá Mendoza y Río -Embraer o Boeing- y la cantidad de viajes que se realizarán por semana (en principio, serían tres vuelos cada siete días).
Dentro de un país con escasísimas restricciones al juego, Mendoza se destaca: es la segunda provincia con mayor cantidad de salas y, además, continúa habilitando nuevos emprendimientos del rubro. Por ejemplo, próximamente abrirán otro casino en un lujoso hotel de Tunuyán y otros 16 ya cuentan con el OK del Gobierno.
Mientras tanto, otras legislaciones de América Latina avanzan en una dirección opuesta. Tal como admite Espina, los casinos en Brasil están prohibidos hace más de seis décadas; en Santiago de Chile, las salas de juegos no existen y hay restricciones en todo el país, y en Ecuador avanzaron hacia la prohibición.
Entre los múltiples argumentos que acompañan la regulación de la actividad, en Ecuador y Brasil se destacaron dos: la salud de la población y evitar el lavado de dinero de las grandes mafias. "Hay que terminar con el blanqueo de dinero ilegal, relacionado con el crimen organizado", manifestó el canciller de Ecuador, Ricardo Patiño.
Sin embargo, en Mendoza no sólo faltan señales de cambio que apunten a emular esas iniciativas, sino que, contrariamente, se busca aprovechar las legislaciones vecinas atrayendo a los "exiliados" del juego.