Fue “un error de la Dirección Nacional de Casinos haberle quitado infraestructura al balneario Lago Merín al trasladar la sala de casinos a la ciudad de Melo”, consideró el titular del Hotel del Lago, Carlos Martino, quien sostiene que ese factor determinó que se redujera el número de visitantes brasileños al balneario. “Antes se los veía más”, aseguró.
El operador turístico dijo que se “ha notado la pérdida del casino en el movimiento comercial de la zona balnearia”. Explicó que a 150 kilómetros del puente Mauá, Brasil, hasta la ciudad de Pelotas, existen 600.000 brasileños y un alto porcentaje de ellos viajaba sistemáticamente para hacer sus apuestas en Lago Merín.
Martino explicó que los brasileños que ahora vienen lo hacen porque tienen propiedades en las costas de la Laguna Merín o para comprar en los comercios free shop instalados a 20 kilómetros del balneario, en la ciudad de Río Branco.
Por su parte, el comerciante Sanlieser Campos dijo que se subsiste por las excursiones que llegan todo el año gracias al propio movimiento interno del país: “El gobierno nacional nos robó el casino hace seis años y era con eso que vivíamos, ya no hay puerta donde no hayamos golpeado y el propio director de Casinos nos dijo que sacaba la sala de juegos de aquí por falta de infraestructura. Y claro, qué infraestructura vamos a tener si nos desmantelan”, expresó.
Campos dijo que ahora “se reciben turistas de Paysandú, Colonia, Montevideo, Río Negro, Treinta y Tres y de otros puntos. Son básicamente uruguayos que, a pesar de tener sus propias playas, vienen a esta zona del país atraídos por la tranquilidad”.