“Me gusta pensar que soy capaz, y sin duda sé que puedo llegar aún más lejos. En mi juego tengo algunas debilidades que pueden ser resueltas. Tengo la intención de trabajar duro en esto para mejorarlo”, comentó.
La jugadora inglesa es muy sincera consigo misma y admite que ser linda la ha ayudado en su carrera, pero en contraposición a algunas opiniones ve esto como una ventaja: “Algunas personas me han criticado por utilizar mi aspecto físico para llegar hasta a donde he llegado. La verdad es que estoy de acuerdo, pero no me lo tomo a mal. Trabajar en la televisión o como modelo me ha estimulado más que jugar al poker”.
A pesar de haber llegado tan lejos, Boeree sigue queriendo más, especialmente cuando se trata de una meta tan ambiciosa como conseguir la Triple Crown (triple corona). En su caso, esto implica ganar un evento de las World Series of Poker (WSOP) o del World Poker Tour (WPT).
El verano pasado en el Casino Rio, durante las WSOP, las cosas fueron de mal en peor, teniendo en cuenta los 24 torneos jugador sin un ITM. Aún así, la pro de PokerStars no tiene ninguna intención de renunciar a sus objetivos con tanta facilidad.