Al ser consultada sobre el tema durante la rueda de prensa posterior a la reunión semanal de su Gobierno, la alcaldesa indicó que “no es una cuestión que vaya a decidir el ayuntamiento” y precisó que aún “tiene que haber una reunión entre las tres administraciones para decidir la postura a seguir en el futuro”.
El macrocomplejo de juego, ocio y congresos que podría construirse en Madrid -en la capital o en algún otro municipio- es un proyecto del multimillonario estadounidense Sheldon Adelson que ya han estudiado el anterior Gobierno central socialista y la Comunidad y el Ayuntamiento de Madrid.
El pasado lunes, el consejero madrileño de Economía y Hacienda, Percival Manglano, manifestó que la Comunidad tiene una “predisposición positiva” a la creación de este gran complejo de ocio “siempre y cuando los intereses de los madrileños se vean beneficiados”.
Antes, el pasado 3 de noviembre, la presidenta madrileña, Esperanza Aguirre, había asegurado que la Comunidad de Madrid hará las modificaciones reglamentarias, legislativas o “del tipo que sean” dentro de sus competencias para favorecer proyectos inversores en la región como el del magnate norteamericano.
Expresó también, ante una pregunta en la rueda de prensa posterior a la reunión del Consejo de Gobierno, su confianza en que finalmente sea Madrid la ciudad del sur de Europa que elija el propietario del grupo Las Vegas Sands.
El mismo día, el entonces vicealcalde de Madrid, Manuel Cobo, preguntado en rueda de prensa tras la reunión del Gobierno municipal, afirmó que el Ayuntamiento es “parte colaboradora” en la iniciativa, aunque dejó claro que el “liderazgo” del proyecto no corresponde ni debe corresponder el Ayuntamiento y que el consistorio colaborará y estará a disposición “siempre” de la Comunidad de Madrid.
El día anterior, el vicepresidente de la Comunidad, Ignacio González, había confirmado que los gobiernos autonómico y central llevaban “bastante avanzadas” las conversaciones con Adelson, cuyo proyecto supondría una inversión de 16.900 millones de euros y generaría unos 261.000 empleos.