El informe de Deloitte, encargado por la firma William Hill, señala que esta pérdida de público se debería a un aumento tributario que pasaría del 15% sobre las ganancias brutas a un 40%.
El Gobierno del Reino Unido anunció en julio que estaba considerando una propuesta de modificación de la Ley de Juegos de Azar, especialmente sobre la modalidad online. Los consumidores de este país gastan en este entretenimiento aproximadamente 1,7 billones de libras al año, cerca de un 18% del total de los ingresos por juego.
En la actualidad, los operadores online evitan ser sometidos a la política impositiva del Reino Unido que establece un 15% de tasa, fijando su base de operaciones en lugares como Gibraltar y la Isla de Man. Según Deloitte, los cambios proyectados impulsarían a los apostadores a sites no regulados, socavando los beneficios de las empresas y por ende la contribución a la Hacienda estatal y el patrocinio deportivo.