El IAS se propuso realizar un balance de fin de año, por lo cual todos los agencieros estaban obligados a pagar sus cuentas ese mismo viernes de asueto. Al no ser notificados de la obligatoriedad del pago, y pensando que el mismo podría concretarse el primer día laboral de la semana, 60 de las 120 agencias provinciales fueron suspendidas y no pudieron trabajar hasta el mediodía.
El enojo de los dueños de las agencias parte de que, aseguran, “está muy bien que haya cambios, pero necesitamos que estas medidas sean notificadas, aunque sea a través de un memorándum. No avisaron que aún siendo asueto, estábamos obligados a pagar, cosa que en la gestión anterior se podía hacer sin problemas. Muchos perdieron los ingresos del martes, y eso no nos beneficia”.