“No vamos a comprar por comprar, pero estamos atentos a la venta de salas que ahora son negocios familiares en manos de pequeños empresarios que, ante la falta de rentabilidad del negocio, pueden estar pensando en vender”, explicó Ibáñez.
La empresa cuenta con ese presupuesto inicial, “pero en caso de ponerse al alcance una operación más grande siempre podríamos contar con el apoyo financiero de nuestra matriz”, añadió el Director General de Top Rank España. La firma registrará este año unas ventas brutas de 130 millones de euros, cifra que una vez descontados los premios que reparten las salas (ventas netas) se reducirá a 38 millones.
Uno de los objetivos de Ibañez es modernizar el negocio. Para conseguirlo, quiere pasar del bingo tradicional a los espectáculos, la música en directo y al juego online. La primera acción en este sentido ha sido cambiar la marca de la empresa, que a partir de ahora se denominará EnRacha.
Hasta el momento, Top Rank España ha invertido seis millones de euros en las 11 salas que tiene en España (cinco en Cataluña, tres en Madrid y una en Santiago de Compostela, Córdoba y Sevilla). La sala de bingo que servirá de ejemplo para las remodelaciones es Macoes de Madrid, donde la empresa ha destinado 2,5 millones.
“Se trata de atraer a un público más joven, ya que ahora el 60% de los jugadores de bingo son personas de más de 55 años”, argumentó Ibáñez. Para conseguirlo, las salas se transforman en locales donde el cliente puede “cenar, tomar copas, ver un concierto en directo, jugar al mus, ruleta o poker a través de las máquinas electrónicas o incluso realizar apuestas deportivas en aquellas autonomías como Madrid y País Vasco donde están autorizadas”, indicó. La intención de Top Rank no es quedarse únicamente en las salas, sino dar el salto a Internet.
En 2010, las ventas de los bingos en España supusieron 2.687 millones y en 2011 el sector prevé facturar sólo 2.019 millones. La caída se ha debido en gran parte a la Ley del Tabaco que prohíbe fumar en espacios públicos cerrados. Ibañez reclama al nuevo Gobierno que unifique la legislación del juego en toda España e iguale las tasas que pagan los bingos (60%) a las del juego online (22%).