Después de analizar los puntos a favor y en contra, la comisión de Miami Beach definió su postura. La resolución señala que el juego “causa costos económicos y sociales que son severos y dolorosos… promueve la corrupción del proceso gubernamental y complicará el tráfico”.
Esta resolución, similar a otras votadas durante los últimos tres años, puede significar el fin de la oferta de Steve Wynn. Los empresarios de casinos podrían no se sentirse inclinados a la eventual compra de propiedades en Miami Beach si es que la Legislatura aprueba la instalación de casinos en el Sur de Florida.
Mientras la comisión deliberaba grupos de manifestantes se expresaron a gritos y con carteles dejando saber su oposición a los casinos. Luego de la votación, el presidente de la Comisión, Jonah Wolfson, propuso que se contrate a un grupo de abogados para luchar contra el plan del Grupo Genting.
Asimismo, la alcaldesa de Miami Beach, Matti Herrerea Bower, expuso que se ha dedicado a escuchar y analizar las ideas procedentes de los diferentes puntos de vista y precisó que “se están realizando este tipo de debates para conocer la opinión de la comunidad y tomar una decisión concreta”.
Una de las razones que más esgrimen quienes se oponen al establecimiento de casinos en Miami es el incremento del ya congestionado tráfico vehicular y el aumento, específicamente en la zona de la playa, de la ya considerable población turística con el concerniente problema de seguridad que ello acarrea.