El problema, según varios legisladores y empresarios es "ver cómo se va a regular esta práctica que ya existe en nuestro estado pero sobre la cual no hay legislación".
El panel compuesto por la senadora Ellyn Bogdanoff y el representante Erik Fresen, patrocinadores de la nueva legislación, Jessica Hoppe, vicepresidenta de asuntos gubernamentales y asesora general de Genting Americas, Isadore Havenick de Magic City Casino, Nick Larossi de Las Vegas Sands Corp., Richard Turner, vicepresidente de relaciones gubernamentales / asesor general del Florida Restaurant and Lodging Association, J. Antonio Villamil, el principal asesor económico del Grupo de Economía de Washington y Decano de la Escuela de Negocios de la Universidad de St. Thomas, discutieron sus perspectivas sobre esta situación.
No obstante, no hubo representantes presentes por el lado de los opositores. Cinco de los siete panelistas que aprueban esta medida, tan sólo uno se expreso totalmente en contra y otro busca un cambio mínimo a la legislación para tener igualdad con los mega casinos.
Por un lado, la Senadora Bogdanoff criticó fuertemente la oposición de grupos empresariales a los cuales acusó de "temer a la competencia. La competencia es sana y es lo que hace que todos sean mejores en lo que hacen", apuntó.
Isadore Havenick, cuya familia es propietaria del Magic City Casino, construido junto al Flagler Dog Track bajo la ley estatal que permite ampliar el juego en pistas de carreras y lugares de jai alai, se quejó porque el proyecto de ley pondría a su establecimiento fuera del negocio.
"Me sorprende que un grupo empresarial esté argumentando que la competencia es algo malo'', dijo Bogdanoff, refiriéndose a comentarios sobre la preocupación de los negocios locales de ser afectados por la integración de este nuevo casino y el poder quedar fuera de trabajo. Sin embargo, aquellos que se oponen a esta medida dicen no estar en contra de la competencia, sino que quieren un trato justo e igual que el que se le va a dar a esta multicompañía.
El estado de la Florida es el cuarto estado más grande que tiene estos juegos de casino por lo que el representante Fresen recalca la necesidad de "crear un estándar, una comisión que regule esta práctica. No buscamos expandir los casinos por Florida como una plaga. Ya existe el juego, vamos a regularlo. De esto se trata mi proyecto".
Por su parte, el Florida Retail Federation se unió a la Florida Restaurant and Lodging Association en la oposición al plan, junto con la Cámara de Comercio de Florida. Asímismo, Richard Turner, expresó que "La expansión de los juegos de azar no hará más que daño a las empresas ya existentes, especialmente en la industria de la hospitalidad. Ya Florida tiene las mejores playas, centros turísticos y recreaciones y todo sin la necesidad del dinero de los juegos de azar. Hay que ver si queremos afectar nuestra imagen de esta manera".
La Cámara de Comercio de Miami no ha tomado una posición aun, pero se espera que para el momento en que la Legislatura estatal se reúna en enero, "ya estaremos más concretados habiendo tomado en cuenta la opinión de nuestros miembros, dijo Penny Shaffer, un ejecutivo de salud locales y el presidenta de la Cámara.
Varios opositores que se encontraban en el público criticaron el panel de juego como demasiado pro-casino, ya que sólo la presentación de Turner fue rotundamente en contra de los nuevos complejos turísticos.