El control empezó por el casino del Hotel del Toachi. Allí, los responsables de la sala dijeron a las autoridades que en agosto habían sacado todas las máquinas tragamonedas. Sin embargo, las puertas del local fueron abiertas para hacer la inspección, confirmando que el lugar estaba vacío.
Luego, los uniformados junto al intendente Édison Flores se dirigieron a Bingo & Derby, ubicado en las calles Tulcán y Babahoyo. Allí, el administrador dijo que contaba con un permiso del Ministerio de Turismo y que aún puede funcionar seis meses más.
Le tocó el turno a los juegos de sala Money & Money, situada en la vía a Quito, sector Cinco Esquinas. En el lugar se procedió al decomiso de todas las máquinas tragamonedas que posteriormente fueron subidas en tres camiones. Los dueños del casino prefirieron no pronunciarse al respecto.
Flores indicó que el resultado de los operativos se los dará hoy. En el control también estuvo Luis Cuvi, inspector de Trabajo. El funcionario recordó que el decomiso se hace por disposición del Gobierno y que se seguirá con la clausura definitiva de los juegos de azar. Además, dijo que las personas que trabajan en los casinos no deben preocuparse por su futuro laboral, ya que se les darán las capacitaciones en artesanías para que, con un préstamo del Banco Nacional del Fomento, coloquen su propio negocio.