Las acusaciones de la fiscalía de Nueva York han dejado a los empleados en un estado de incertidumbre. Pocket Kings Ltd., empresa que pertenece al grupo de Full Tilt Poker, tiene su sede cerca de Dublín. Los empleados de dicha compañía saben que tarde o temprano harán un recorte de plantilla del 50%, pero no se les ha comunicado nada oficialmente.
“En estos momentos no hacemos nada en el trabajo, sólo intentamos informarnos lo mejor posible sobre la situación así como leer los foros de poker”, dijo un empleado francés. Los empleados destacaron el hecho de que la junta directiva de la sala no se pronunció ante ellos sobre los eventos transcurridos desde el llamado “viernes negro”.
“Sólo nos dicen lo que les conviene. No sentimos que haya comunicación y nos enteramos de lo que está pasando por los medios de comunicación. No tiene sentido. Los únicos de la empresa que están haciendo algo son los de recurso humanos”, dijo otro empleado basado en Dublín.
Según Poker.org, Reuters intentó hablar con Ray Bitar sobre la situación de FTP, pero éste dijo que no estaba presente en la oficina de Dublín.