La única condición impuesta para ello es la garantía de que quien realiza las apuestas goza de edad legal para ello. La autorización se aprobó el pasado jueves, junto con otras enmiendas a la normativa de juego de Nevada que incluyen, entre otras, la obligación de entregar al estado el 75% de las cantidades no reclamadas por jugadores, que anteriormente quedaban en su totalidad para los casinos.