Se trata de una campaña de 360 grados, es decir, que no se limitará a los medios tradicionales (televisión, radio, prensa y páginas web), sino que constará de actividades destinadas a fidelizar nuevos públicos, como los blogueros y los usuarios de las redes sociales.
El presupuesto de esta iniciativa supera los 14 millones de euros, de los cuales 2,5 millones están destinados a financiar el trabajo creativo y el resto, a la colocación en medios. Debido a las restricciones legales, en la primera fase de la operación publicitaria, no se lanzarán mensajes con contenido financiero. De ahí la elección de apelar a los sueños de los inversores.
A partir de la aprobación del folleto por parte de la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV), que podría tener lugar alrededor del 29 de noviembre, empezará otra campaña con un contenido de carácter más financiero que todavía se encuentra en la fase final de desarrollo.