Informó que existen 5.000 trabajadores de casinos, de los cuales 2.000 son empleados de casinos legales, mientras que los restantes 3.000 pertenecen a los ilegales. “Claro que estamos preocupados por ellos y también vamos a respaldarlos en lo posible”, expresó el mandatario, quien además pidió que se establezcan adecuadamente las responsabilidades.
Agregó que ya se han mantenido reuniones con los propietarios de los casinos ilegales: “Vamos a darle capacitación, créditos, buscarles puesto de trabajo, pero tampoco podemos hacer milagros. Esos casinos nunca debieron existir”.
Mientras que en el caso de los casinos legales se les ha dado seis meses para cerrar. Incluso, mencionó que la mayoría ha recuperado con creces su inversión: “Si existe uno que no la haya recuperado podemos hablar. No estamos cerrados al diálogo”.
Enfatizó que incluso en este caso, los trabajadores también tendrán todo el acompañamiento del Gobierno Nacional: “Nuestra preocupación son los trabajadores, que tengan una indemnización adecuada y si es posible reubicarlos”.