La tormenta forzó a los 11 casinos de la ciudad a cerrar sus puertas por tres días, causando pérdidas de millones de dólares en lo que hubiera sido uno de los fines de semana más ocupados del año.
La Division of Gaming Enforcement reportó que los ingresos de agosto cayeron un 19.8%. El récord anterior había sido en marzo del 2009, cuando los ingresos cayeron 19.4%. Se suma además el factor que este Agosto tuvo un domingo menos que el del año pasado.
Los ingresos de los casinos obtenidos a través de las máquinas tragamonedas cayeron un 21% mientras que los ingresos de los juegos de mesa lo hicieron en un 17%.