“Estas llamadas reiterativas han conducido a determinadas personas a hacer expresiones muy amenazantes, intimidantes” e incluso a expresar “maltratos verbales”, dijo la funcionaria al asentar su denuncia.
De acuerdo con la declaración de Ríos, las amenazas telefónicas comenzaron después de que la Autoridad de Juegos efectuara una intervención a Bingo Bahiti, el 4 de julio, en la ciudad de Santa Cruz, por incumplimiento de normas de operación.
El Gobierno endureció el control y fiscalización de los juegos de lotería y de azar en Bolivia, además de imponer el pago de impuestos.