“En marketing teníamos las manos atadas, y al final incluso cesó toda comunicación. De nuevo, sólo puedo pedir disculpas por la situación. Esperemos que en el futuro veamos una mejor y bien organizada estructura y una vuelta al negocio habitual. Ver ir cuesta abajo una marca como FTP duele mucho”, señaló.
El directivo alemán consiguió llevar a Full Tilt a una posición envidiable en el mercado de las salas de poker. En su currículum se incluyen empresas de la talla de Bacardi.