Uno de los trabajadores que se mantiene sigue con su puesto es Raymond Bitar, jefe ejecutivo de Full Tilt Poker. Hubo rumores que indicaban que se había votado para que Bitar dejará su puesto de CEO, pero Howard Lederer jugó un papel importante en su defensa demostrando su lealtad a su compañero. En estos momentos la prioridad de Full Tilt Poker es de despedir a los trabajadores de Estados Unidos y pagarles lo que les corresponde.
Greg “Fossilman” Raymer habló sobre el silencio de FTP. Principalmente aseguró que estaba de acuerdo con la actitud de la sala y con cómo habían manejado la situación. Raymer es abogado de profesión y entiende que el cliente, en este caso FTP, se enfrenta a diario a casos civiles y penales y que se tiene que mantener al margen.
Por otro lado, FTP ha logrado pagar las cuentas pendientes con la Alderney Gambling Control Commission (AGCC), lo que permite que se restaure la licencia.