La concesión original del Casino de Tigre comenzó el 29 de enero de 1999 y el contrato original preveía una operación de 10 años. Boldt consiguió que el Gobierno provincial extendiese esos plazos, y con esta prórroga cuenta ahora con los derechos de operación de máquinas tragamonedas hasta 2013.
Con las prórrogas otorgadas a otras salas de juego, la administración Scioli deja el manejo del juego provincial en las mismas manos que cuando arrancó su mandato, en 2007. En agosto del año pasado, el Instituto Provincial consideró una nueva licitación y decidió que Trilenium siguiera operando hasta que esa licitación se concretase. Ayer, un decreto ratificó esa resolución. En el casino operan 77 mesas (operadas por el IPLyC) y 1.455 tragamonedas.